Todo lo que cuenta: la libertad


Una entrevista sobre la historia, el estado y la visión de Cubit


Agosto de 2014 no mostró su cara más amable. Pero todo se ilumina intensamente cuando un potente rayo de luz penetra por la ventana de la sala de exposición de Cubit tras la tormenta. Combinaciones de estantes y sofás. Una bella imagen para la apasionante historia de la marca de sistemas de muebles modulares.

Thomas Hornstein, director de comunicación, capturó esta imagen poco antes del lanzamiento del sofá de Cubit durante la entrevista con los fundadores Minou Farkhondeh y Thomas Reichel, así como con el diseñador jefe Olaf Schroeder.

¿Estáis cómodos? ¿Habéis elegido cada uno vuestro sofá favorito?

TR: (ríe): Eso no resulta muy complicado... dadas las opciones.

Es verdad; de eso hablaremos luego. Minou y Thomas, ¿qué os llevó a desarrollar los estantes Cubit?

MF: Primero fue una experiencia personal y, luego, la certeza de que queríamos tener un estante que se orientara a los contenidos. Es decir, respetando y cumpliendo las necesidades individuales y las posesiones de una persona. En su día, no encontramos nada parecido en el mercado.
TR: En la actualidad, los estantes Cubit enriquecen el mercado del mueble. Y el éxito demuestra que había un vacío real.

Quizás podríais explicaron cómo funciona el estante.

TR: El estante se compone de módulos individuales. Estos pueden ser todos iguales o totalmente diferentes, según se necesite o se desee. Todos los módulos cuentan con una ranura perimetral en la que se introduce una tarjeta de unión. Así, se pueden apilar o poner en fila los módulos sin necesidad de emplear herramientas. El conector es crucial.

OS: Suena realmente sencillo. Thomas me ha contado que solo el tiempo de desarrollo del sistema de ranuras y muelles duró casi un año. Con mi experiencia como diseñador de productos puedo confirmar que las soluciones aparentemente más sencillas requieren mucha atención.

»Nuestra inspiración eran los contenidos, los cedés, los DVD, los libros, las enciclopedias, los atlas, etc. Estos tenían que caber a la perfección en su módulo correspondiente a lo alto, ancho y profundo.«

¿Qué había antes de los estantes Cubit?

TR: En abril de 2006, fundamos Mymito GmbH con el objetivo de desarrollar sistemas de muebles de diseño. Para generar los conocimientos técnicos necesarios, compramos muebles de diferentes fabricantes y los vendimos localmente en Dusseldorf y a través de una tienda en línea. Esta fase fue importante. Aprendimos muchos sobre lo que hay que hacer y lo que no en el área de la fabricación y del comercio. A partir de enero de 2007 todo empezó a girar en torno a los estantes Cubit. Cuando nos dimos cuenta de lo complejo que era el proyecto, suspendimos las ventas de muebles restantes y nos la jugamos a una carta (ríe). ¡Fue la decisión correcta!

¿Os inspirasteis en alguien o en algo?

MF: No realmente. Nuestra inspiración eran los contenidos, los cedés, los DVD, los libros, las enciclopedias, los atlas, etc. Estos tenían que caber a la perfección en su módulo correspondiente a lo alto, ancho y profundo. Por cierto, para muchos las numerosas profundidades del sistema es lo que hace tan especiales los estantes.

TR: Y si se me permite añadir algo: yo, por ejemplo, conocí el sistema de estantes de Montana años después de nuestro lanzamiento. En los últimos años, muchos decían que estaba claro que nos habíamos inspirado en Montana. Pero todo lo contrario: muchas novedades del sistema modular de Montana aparecieron después de nosotros.

Se lanza el sofá: Olaf Schroeder, Thomas Hornstein y Thomas Reichel

¿Cuándo hablasteis seriamente por primera vez sobre Cubit, vuestra idea?

TR: Fue en enero de 2007. De las eufóricas conversaciones, surgieron muchas ideas y enfoques importantes. A continuación, redactamos un descabellado plan de negocios con una disparatada cantidad de unidades. Pero estábamos convencidos de que este producto ofrecería una característica distintiva. 

¿Tuvisteis que superar obstáculos?

TR: ¡Y tanto que sí! Problemas estructurales, productores alemanes inflexibles que no creían en ello. Por eso, la producción se inició en China y terminó con un buen susto. El presupuesto era muy reducido para hacer una buena publicidad... tuvimos que superar muchos obstáculos. Pero todo tiene un lado positivo, nunca se deja de aprender.

¿Cuánto tardasteis en tener ante vosotros el primer estante: de la idea al esbozo, de ahí al primer prototipo y de aquí al primer módulo acabado?

MF: Como ya he dicho, empezamos a considerarlo en enero de 2007. En diciembre de 2007 ya teníamos la primera producción de prueba. Por aquel entonces todo estaba aún en pañales. Con el lanzamiento de cubit-shop.com en octubre de 2008, ya estábamos mejor preparados, pero un mes después tuvimos que suspender la ya mencionada colaboración con el fabricante chino. Desde entonces, fabricamos en Europa. 

TR: ¡Es fantástico poder llegar en poco tiempo al centro de fabricación y hablar cara a cara sin sufrir el dichoso jetlag!

Selección de las telas para el sofá

¿Cuáles son vuestros principios?

TR: Por un lado, no queremos imitar a nadie. No nos ponemos a hojear por revistas de hogar buscando un producto que se ciña a lo convencional. Al contrario: nos esforzamos por ser aún más experimentales y extravagantes. Por otro lado, desde hace años colaboramos con fabricantes y otros proveedores.

Ahora estamos sentados en el sofá Cubit. ¿Este mueble fue el siguiente paso más lógico o teníais en mente algo totalmente diferente?

TR: Habría sido más lógico trabajar en un sistema de armarios. Contamos con la red de fabricantes para producir armarios; ello habría sido posible sin demasiado esfuerzo. Pero lo más razonable no es lo que más nos divierte. Cuanto mayor sea el desafío, más energía fluye por el proyecto. Fue muy apasionante introducirnos más a fondo en el sector de los muebles tapizados. Aunque también fue muy triste comprobar la decadencia en la que está sumida este sector y cómo muchos fabricantes de sofás veteranos o bien han declarado la insolvencia o fabrican en Rumanía, Bulgaria, etc. En Alemania solo suele quedar a menudo la administración. ¿Adónde nos llevará esto a largo plazo? Yo creo firmemente en la reindustrialización de Alemania y que cada vez más empresas volverán a dar una oportunidad a Alemania como centro de fabricación.

Olaf, ¿tú cuándo te incorporaste al equipo?

OS: Fue en enero de 2010. En la feria IMM, Thomas descubrió mi mesa modular «growing table», un mueble para niños que va creciendo con ellos. Y ya existía «brick», un sistema modular de estantes que se montaba sin herramientas. Pero de aspecto totalmente diferente a Cubit. Y naturalmente, todo eso le gustó a Thomas. Enseguida nos entendimos tanto personal como conceptualmente. Un año después recibimos una llamada y nos incorporamos al proyecto del sofá. Para mí era un proyecto muy tentador. Para preparar mis estudios, trabajé varios meses en los talleres de Vitsoe, el fabricante de los diseños de mobiliario de Dieter Rams. Así se acaba cerrando el círculo en algún momento.

»Nos encantan los colores, las superficies especiales y eso lo dejamos patente, o al menos así lo creo yo«

¿Cómo definirías la idea del sofá?

OS: El sofá no es un elemento aislado. Se funde en armonía con los muebles de Cubit. Atemporal, directo y ligero: así describo yo el diseño. Su estructura debe ser fácil de manejar para que las mudanzas o las remodelaciones resulten sencillas. Como en los estantes, la unión es la clave. Los ligeros elementos de madera van metidos en el asiento. Encima se coloca el respaldo y el reposabrazos: listo. Además, debe ser ampliable y adecuarse a nuevas situaciones vitales. Creo que lo hemos conseguido con el sistema modular.

MF: Sí, por supuesto. La elección de los tejidos junto con Olaf fue una fase muy grata durante el desarrollo del producto. Soy arquitecta de interiores y en este sentido nos complementamos a la perfección. Las formas extraordinariamente versátiles para las que Olaf creó la base le dan a los tejidos un aspecto intenso. 

TR: ¡Ahora toca hablar de la calidad! Nos encantan los colores, las superficies especiales y eso lo dejamos patente, o al menos así lo creo yo. Dado que durante los primeros años tuvimos a menudo problemas con materiales defectuosos, ahora nos hemos vuelto mucho más exigentes. Para los sofás, podríamos comprar los tejidos a un precio mucho más asequible, unos 5-10 euros por metro lineal. Pero eso no tiene sentido para nosotros ni desde un punto de vista cualitativo ni ideológico. De media, nuestros tejidos cuestan 27 euros por metro lineal. Es una inversión que merece la pena en muchos sentidos: la satisfacción de los clientes, una imagen acorde del producto y la sostenibilidad.

Un buen lema: ¿cuán importante es para vosotros la sostenibilidad?

TR: Optimizamos continuamente. En el caso del sistema de estantes, estamos elaborando actualmente conceptos para preparar y enviar en el futuro los pedidos directamente desde el centro de producción. Así se evitan transportes innecesarios con camiones. En el caso de los sofás, hemos concentrado ahora todo el proceso de producción en la cuenca del Ruhr y en el este de Westfalia. Algunos tejidos vienen en parte de los Países Bajos o Italia, pero la mayor parte de la cadena de valor tiene lugar en Renania del Norte-Westfalia. ¡De eso estamos muy orgullosos! 

»Y Cubit les da a los clientes la oportunidad de ser creativos«

Telas de alta calidad para el sofáEn vuestra opinión, ¿cuál es el factor esencial que acompaña a vuestros productos?

MF: El tiempo. Nos los pensamos mucho y concebimos muchas ideas hasta que estamos totalmente seguros...

OS: Y Cubit les da a los clientes la oportunidad de ser creativos en un marco amplio pero, al mismo tiempo, definido.

Tiempo, marco... ¿dónde estará Cubit dentro de 5 o 10 años?

TR: De esos planes a 5 o 10 años vista ya nos hemos despedido del todo, ya que casi siempre sucede algo imprevisto. Pero básicamente queremos seguir evolucionando y dar forma a nuevos y apasionantes productos. Aunque es bien posible que nuestro sofá domine durante los próximos 2-3 años. Ya tenemos en la guantera un montón de ideas para niveles de ampliación del sofá...

Minou y Thomas, si echáis un vistazo a vuestras propias cuatro paredes, ¿cuál sería el próximo producto de Cubit?

TR: Ya estamos trabajando en la siguiente línea de productos. En qué exactamente, no lo vamos a desvelar. Pero en cualquier caso, ¡será modular! 

MF: Hasta ese momento, estaremos combinando estantes y sofás continuamente...

En una palabra, ¿cuál es el aspecto fundamental?

OS: La libertad.