Un buen acoplamiento

Un buen acoplamiento

Made in Germany: Esta marca de calidad está de moda y Cubit® forma parte de los fabricantes que realmente lo dicen en serio. El desarrollo del sofá Cubit venía claramente unido a la condición de fabricar en Alemania. El diseñador jefe Olaf Schroeder y el fundador de Cubit, Thomas Reichel, buscaron los socios adecuados allí donde se fabrican muebles tradicionales: Westfalia Oriental.

Allí conocieron al interiorista Dietmar Hillemeier, maestro tapicero desde 1996 y actualmente trabajador autónomo con un equipo de seis personas. En marzo de 2014 se unió al proyecto, aportando sus numerosos conocimientos y habilidades técnicas. En su taller se crearon los primeros dibujos seccionales para las fundas interiores y para las visibles. Junto con el diseñador Olaf Schroeder, así como con Helga Vöge de HV Nähtechnik (la empresa vecina se encarga de coser las fundas), probó, por ejemplo, la ubicación óptima del elemento de unión entre la superficie del asiento y el respaldo. «Fue un proceso muy constructivo y orientado al equipo. Por lo tanto, era necesario que cada uno diera su opinión personal con regularidad. Esto solo funciona si se produce en la región», afirma en retrospectiva este profesional del tapizado.

Para cada módulo diseñó el dibujo seccional en el ordenador. Una tarea complicada, ya que el diseño general del sofá Cubit es extremadamente grande. Siguiendo esta línea, el material se corta con una precisión milimétrica por medio de una máquina cortadora controlada digitalmente. A partir de ahí, HV-Nähtechnik realiza la funda. Finalmente, Dietmar Hillemeier se encarga de unir todos los elementos. «Los módulos consisten en espumas con un peso volumétrico de 50, es decir, 50 kilogramos por metro cúbico. El mercado recomienda un peso volumétrico de 35... Por lo tanto, la calidad de un sofá Cubit se hace visible también en este aspecto», alaba Dietmar Hillemeier. «Las espumas se suministran ya cortadas a medida. Yo me encargo de añadir la funda interior, uno los elementos y tapizo todo el mueble en función del pedido del cliente. De este modo se comprueba que todo encaja perfectamente. Para el envío, desmontamos el sofá en partes».

Por cierto, Dietmar Hillemeier es también "Diseñador artesano". Tiene buen ojo para las formas y colores, asesora a sus clientes a la hora de restaurar muebles tapizados con estilo y de forma personalizada. «Los colores intensos de las telas me gustan particularmente para el sofá Cubit. Es un placer cortar las fundas para cada elemento del sofá. La idea de cómo este módulo fabricado a mano se verá posteriormente en un salón me hace muy feliz».

 
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